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miércoles, 5 de abril de 2017

Luis García Montero






LIFE VEST UNDER YOUR SEAT


Señores pasajeros buenas tardes
y Nueva York al fondo todavía,
delicadas las torres de Manhattan
con la luz sumergida en una muchacha triste,
buenas tardes señores pasajeros,
mantendremos en vuelo doce mil pies de altura,
altos como su cuerpo en el pasillo
de la Universidad, una pregunta,
podría repetirme el título del libro,
cumpliendo normas internacionales,
las cuatro ventanillas de emergencia,
pero habrá que cenar, tal vez alguna copa,
casi vivir sin vínculo y sin límites,
modos de ver la noche y estar en los cristales
del alba, regresando,
y muchas otras noches regresando
bajo edificios de temblor acuático,
a una velocidad de novecientos
kilómetros, te dije
que nunca resistí las despedidas,
al aeropuerto no,
prefiero tu recuerdo por mi casa,
apoyado en el piano del Bar Andalucía,
bajo el cielo violeta
de los amaneceres de Manhattan,
igual que dos desnudos en penumbra
con Nueva York al fondo, todavía
al aeropuerto no,
rogamos hagan uso
del cinturón, no fumen
hasta que despeguemos,
cuiden que estén derechos los respaldos,
me tienes que llamar, de sus asientos.




LUIS GARCÍA MONTERO (1959). De Habitaciones separadas, Madrid, Hiperión, 1994.

viernes, 17 de marzo de 2017

Julián Cañizares


Revista Ayvelar, dirigida por el poeta Julián Cañizares



EL FUTURO DEL FUTURO

Por poner un ejemplo de hotel céntrico,
pero que no existe en realidad, el Asturias.
Guitarra y Guitarro acuden desde ciudades distintas
a ese hotel, de otra ciudad, a pasar el fin de semana.
Hasta aquí normal. No hay grandes aspavientos.
El precio no lo conozco, creo que eso no importa.
Un hotel tirando a viejo, una madera que predomina.
Durante dos noches, Guitarra y Guitarro, mientras duermen,
sueñan, y a la mañana siguiente, recién levantados,
escriben en una libreta sus respectivos sueños, con detalles,
todo lujo de detalles, hasta la extenuación.
Buscan un sueño coincidente.
En la calle del hotel pasea un montón de gente.
Madrid es la capital de España.
Los sueños no son sueños son, sino algo más.
Guitarra y Guitarro, cuando encuentren ese sueño,
vivirán juntos, y eso es hermosísimo, muy cercano.
¡Qué detalle de la naturaleza para con nosotros!



RÍOS

En este mundo de rozaduras, se lucen los ríos solos.
Ya no son azules, sino verdes, y rozan el terreno,
que puede ser un valle o una lateral del cielo,
rozando oportunamente porque así se gestiona todo.
En este mundo de rozaduras yo rozo con las manos,
con el bolígrafo. Y rozo cuando me he vuelto serio,
cuando he repudiado el interior de una ventana,
en tanto llueve en alguna parte, o un pájaro come.
Rozo mis pies en la playa y la playa me roza a mí,
y este empate técnico se aparece al mundo exterior.
En este mundo de rozaduras el resto sustituye lo que no ves,
un centro lleno de superficies que pueden ser cosas.
El pájaro que no vuela roza el aire, y el pájaro que vuela
también está rozando el aire con las alas que rozan
al pájaro, que me roza a mí cuando lo contemplo,
y que yo rozo lo que vive junto a mis perfiles.


                                                   JULIÁN CAÑIZARES (1972)



Julián Cañizares Mata (Albacete, 1972) ha publicado Travis poemas (Diputación de León, 1999), Los elementos del clima (Aventis, 1999), El hombre sin cabeza, El gato Wilson y El condotiero Fajardo, dentro del libro Tres tipos con gafas (Academia de Samotracia, 2001) y Sustituir estar (DVD, 2009). Es director de la revista literaria Ayvelar.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Eduardo García


El poeta y profesor Eduardo García (1965-2016), con su libro Duermevela entre las manos (2014).


RONDA DEL SÍ

Y ahora aquí digo sí, sin más ni más,
como otros dicen no por si las moscas,
digo sí porque sí, por voluntad,
porque en el no se ufana la renuncia,
el canto de los cuervos, la estepa hospitalaria,
tanta calma que no hace travesía,
en el charco del no toso, me empapo,
estancado en el afán, los remos rotos,
espectador de un alto en el camino
que ya se ensimismó más de la cuenta,
cuando impaciente el sí baraja ya sus cartas,
su brusco germinar, su aliento navegante,
un signo, una señal, un cuerpo acaso,
la sombra de un paisaje que soñé,
mientras el no me invita a especular,
a calcular la ausencia de mis pasos,
la inmóvil rotación de mis razones,
pero he aquí que el sí da un paso al frente
y de pronto es ya tarde y menos mal
que el pie ya desertó de su pereza
y sopla el viento y voy, a la estampida,
carretera adelante, desbocado,
digo sí porque el sí es la luz primera,
la espontánea eclosión, el resplandor,
callo el no porque el no seca mi cauce,
digo sí porque el sí me desemboca.

EDUARDO GARCÍA (1965-2016). De Duermevela, Visor, 2014.


lunes, 11 de abril de 2016

Andrés Trapiello


Portada del libro Acaso una verdad, Valencia, Pre-Textos, 1993.


El árbol de la ciencia

Dicen, mi amor, que es imposible hacer
versos de amor feliz, de enamorado,
que sólo lo perdido o no alcanzado
se canta en la poesía, el padecer

olvido o el sufrimiento de volver
al recuerdo de todo lo pasado.
Unas veces la sed de lo vedado;
otras, el vino del amargo ayer.

No hagas caso, mi amor, habladurías.
Contigo todas mis melancolías
son ramas escarchadas en anís

donde se posa un pájaro de nieve.
Escúchale cantar tan hondo y breve.
Que no te engañe su plumaje gris.




ANDRÉS TRAPIELLO (1954). De Acaso una verdad, 1993.



lunes, 29 de febrero de 2016

Joaquín Sabina


Sabina, por Carlos Dearmas.



Estos días azules, este sol de la infancia


Sesenta y siete tacos el día doce
de febrero cumplí con pocas ganas
de happy birthdays, de velas atroces
pero esa tarde me llamó Susana.
Presidenta le dije, no me tiente,
con medallas impropias de un gualtrapa,
aunque si es de mi tierra y de mi gente
será un honor lucirla en la solapa.
Y eso que en estos tiempos de tribales
identidades anti solidarias
uno acepta encomiendas federales
si no son desiguales y gregarias.
Urge por eso, en tan inciertos días
construir puentes, destruir barreras,
que sea la verdiblanca la bandera
de la cultura, el pan y la alegría.
De Huelva y de Jaén eran mis padres,
mis amigos don nadies sin fronteras,
cuando la última copa me descuadre
regresaré a mi olivo y a mi higuera.
Jaén, Sevilla, Córdoba, Granada,
Málaga, Huelva, Cádiz, Almería,
duendes de la memoria enamorada
mantras del corazón y la utopía.
¡Qué jeta! ¿Predilecto? ¡Qué impostura!
Se burlan los espejos implacables
¿El cantautor o su caricatura?
¿El golfo? ¿El trotamundos inestable?
¿El rojo con abono en la maestranza?
¿El rockero que admira al Agujetas?
¿El ateo que espera a la Esperanza
de Triana soñando una saeta?
¿Qué cantan los poetas andaluces
de ahora? -preguntaba Rafael
Caballero Bonald, perito en luces
de Argónida le puede responder.
Y mi compadre Luis García Montero
y Felipe Benítez que en la Rota
de la OTAN fundó un invernadero
para plantar mis ripios y mis notas.
Y allí paso veranos exquisitos
al amor de la gente que más quiero,
rodeado de hermanos, primas, titos,
un doctor, un borracho, un alfarero.
En ningún otro sitio los gitanos
han echado raíces de Macondo
llenando el alcanfor de mis paisanos
de un milagro llamado cante jondo.
Por no mentar la Alhambra y la Mezquita
de al-Ándalus, bendita morería,
o de las juderías sibaritas
que Isabel y Fernando aborrecían.
Aunque uno es nocherniego y tabernario
también sabe dar pases de castigo
pa ser buen andaluz no es necesario
tocarle tantas palmas al ombligo.
Mejor pasar a limpio los pecados,
los eres, la ignorancia, el desempleo,
Andalucía sabe demasiado
lo ingrato que es bailar con el más feo.
La ilustración brilló cuando las cortes
de Cádiz se metieron en faena,
después un rey felón vendido al norte
puso de moda el vivan las caenas.
Parias hambrientos, pijos de mal vino,
guerras civiles, ninis sin memoria,
no conviene olvidar, por si la historia,
que aquí nacieron Lorca y su asesino.
Primero fueron Úbeda y Granada
las ciudades de mi devocionario,
luego vino Madrid, Londres y cada
Babel que me brindara un escenario.
Y América Latina tan mestiza
que sabe a ron y arcángeles paganos
y esa Habana mulata tan castiza,
tan gaditana dijo Carlos Cano.
Regular, mire usted, tirando a mal
anda nuestra marchita economía
pero en arte, delirios y osadía
no conozco un parnaso tan frutal.
Por eso a los tribunos que gobiernan
hoy les pido, perdónenme que insista,
una patria decente, audaz, moderna
humana, justa, libre y progresista.
Y como no me ponen los sectarios
ni me frenan atávicos prejuicios
soñar un paraíso hospitalario
al sur del sur es ya mi único vicio.
Tuvo que ser el gesto de un paisano,
pongamos que hablo de Alejandro Sanz,
quien detuviera en fa mayor la mano
que maltrataba el morro de una fan.
Porque, aunque soy forofo del Atleti
y admirador de Messi y de Zizou,
entre el merengue y, manque pierda, el Betis
quiero siempre que gane el andaluz.
Marifé, Gala, Góngora, Cernuda,
Morente, Rancapino, Camarón,
Pasión, Emilio Prados, Juan Ramón:
el sabio sabe más cuanto más duda.
Y Bécquer y don Juan, Chávez Nogales,
Javier Ruibal, Paquito de Lucía,
Téllez, Muñoz Molina, los cabales
profetas de la nueva Andalucía.
Y Romero de Torres y Murillo
y Juan Vida, Valdés Leal, Laffón,
y Picasso y Velázquez y Gordillo
yendo del carboncillo a la abstracción.
Y Rilke, Hemingway, Gibson, Brenan
y el orondo Orson Wells, guiris de pro,
que entre la magia, el llanto y la verbena
Blas Infante a su causa convirtió.
Y Pastora Soler y Miguel Ríos
y la ópera bastarda de Bizet
y Carmen, la morena del quejío
que no es la del gabacho Mérimée.
Abrácense por fin las dos Españas,
muera el siniestro guerracivilismo
ni obispos ni trileros sin entrañas
menos tontos por ciento de lo mismo.
En Madrid aprendí cómo reluce
la copla de Chacón tabaco y oro
cuando salen roneando por el foro
del café de la Unión los andaluces.
Permítanme también que cite y loe
aquellos besos en Puente Genil,
el trilingüe legado de Averroes,
las lágrimas de sangre de Boabdil.
Y Aleixandre el gran Nobel generoso,
el hombre más discreto de Sevilla,
que en Wellingtonia tuvo buen reposo
y amores clandestinos de puntillas.
Maestros de fervor republicano,
actores de la mítica Barraca,
doctores que en su exilio americano
ilustraron al negro y al sudaca.
Aquí pintan de añil el universo,
Morante, Caracol, José Mercé,
el nombre de la rosa, prosa y verso,
Altolaguirre, Lola, Raphael.
La impúdica y traviesa chirigota,
John Lennon y la Piaf por bulerías,
el Kichi en carnaval dando la nota,
el verdial tan rural de la Ajarquía.
Con lo que va apreciándose y creciendo
por todo el ancho mundo el español
¿qué coño hace ese shosho malvendiendo
su inglés barato por eurovisión?
Querido no te pongas estupendo
me dijo anoche un cierto don latino
de Hispalis, sigue andando y escribiendo
pero en román vulgar y paladino.
Cuidando mi mala salud de hierro
hurgando en pecadillos veniales,
con seis gatos en torno y ningún perro
que ladre en mis futuros funerales.
La España de charanga y pandereta
no es el sur luminoso que prefiero,
mientras el jornalero y el paleta,
blasfemen contra el dios de los banqueros.
Pero es verdad que el ciclo de la luz,
el pescaíto, el mar, el vino, el clima
convierten en fanático andaluz
al que a su gente singular se arrima.
Estos días azules y este sol
de la infancia en un patio de Sevilla
velaron al poeta en la pensión
de Colliure con flores amarillas.
Dos versos, un cuaderno, un sacramento
póstumo del mejor de los Machado
que nos dejó de noble testamento
su cómo ser un andaluz honrado.

Contra el pacto del sable y la casulla
mi diosa es la razón que no se vende
esta medalla al mérito es más suya
que de quien de su ejemplo tanto aprende.
Alérgico a sermones y laureles,
hoy, lejos de calle melancolía,
pongo mi tinta, cantos y pinceles,
al servicio de nuestra Andalucía.
Bendito veintiocho de febrero
lo dice un hijo pródigo que sabe
que aquí no sobra nadie, compañeros,
que todo el mundo en esta tierra cabe.
Andaluz y español, más europeo
que el virus que nos quiere separar,
por sí dice ese himno en el que creo
y por el mundo, y por la humanidad.



JOAQUÍN SABINA  (Úbeda, Jaén, 1949)


miércoles, 3 de febrero de 2016

Carlos Salem




PASAJERO

Lo bueno es que puede ocurrirme la nostalgia, el amor, las despedidas, la muerte o tú. También la gripe. Pero esta noche, prefiero tú.

Lo malo es que puede sucederme la apatía, el olvido, las rutinas, la nada o tú. También la vida. Pero esta noche prefiero tú.

Lo raro es que pueden matarme la tristeza, el deseo, las derrotas, la gloria o tú.
También la distancia.
Pero esta noche, prefiero que me vivas tú.


CARLOS SALEM (Buenos Aires, 1959).

De #Follamantes, Fridaediciones.com, 2015.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Luis García Montero

Antiguos alumnos del IES Blas Infante de Córdoba (2014)


Por septiembre…

Por septiembre
se te llenan de sótanos los labios
y es relativo el cielo
después de haberte visto preguntarle a la vida.
Pero también el cielo,
arrugado y preciso
como tu cazadora adolescente,
quiere estar entreabierto,
brillar recién amado,
descansando en la hierba
el peso de su larga cabellera de nubes.

Por septiembre
se te llenan de humo los síes en la boca.



LUIS GARCÍA MONTERO (Granada, 1958)

sábado, 21 de febrero de 2015

Isabel Pérez Montalbán


Imagen de la barriada de las Tres Mil Viviendas de Sevilla (2013) 


ESCALA CROMÁTICA DE LAS 3000 VIVIENDAS

Sevilla tiene un color especial,
un grito expresionista sobre asfalto:
abstracción alcohólica de añiles,
goterones de Pollock, oro en torre,
la pasión rojo sol, lágrimas vino
sobre lienzo y turquesa el oleaje
de la heroína rompiendo en las venas.
Demasiada pintura para nichos baratos.
Pero Sevilla tiene tantas vírgenes
y cristos milagrosos que abril se pone verde,
morado en las ojeras, sastrería marengo,
y el duende de Isla Mágica atasca tuberías
con su polvo de estrellas por doquier.
La asistencia social, que no da abasto,
agentes de la ley, municipales,
custodian a los santos y fichan horas extras
capturando camellos para la cabalgata,
pues pronto llega enero con todo su gris perla.

En el barrio los chicos van a clase
de tirones de bolso, de envolver papelinas,
de atletismo en carreras medio fondo,
al galope en caballo de negro rocinante,
equitación de urgencia y tiro al blanco.
De noche, en catequesis, aprenden a rezar
cuando llega la pasma o padecen un síndrome
amarillo de fiebre y labios lila.
Rezan, roban y rezan, monaguillos
de arrabal y tatuaje, su oración carcelaria:
Bendice nuestra moto laboral,
no adulteres el chute, azucara el limón,
que no sufra la madre, chocolate con leche,
que la pasma no llegue por sorpresa,
que mañana el bordillo no exista, ora pro nobis.
Consagra el trapicheo y el carmín
de los besos en buena última dosis.
Bendice el polvo nuestro, pan y alpiste,
y alivia la ira santa color naranja sangre.



ISABEL PÉREZ MONTALBÁN,   Animal ma non troppo, Crecida, 2008.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Carmen Juan

Portada del libro Amar la herida, de Carmen Juan, VII Premio de Poesía Joven "Pablo García Baena". Córdoba, La Bella Varsovia, 2014



Ya lo advertiste




Ya lo advertiste.

Yo duermo en un lecho de flores secas. Nada


puede

cultivarse en esta tierra. Es por la humedad. Las

raíces se confían, crecen ya podridas. Esa es la

condena, está en el


origen. Si las semillas germinan, teme, porque

nadie


podrá salvar este campo.


Yo duermo


en un lecho de flores secas que crujen cuando

respiro.



Si vas a quedarte


no sonaremos.


Si vas a quedarte


este lecho será el silencio y el huerto yermo.


Ya lo advertiste.

Volarán proféticas golondrinas hasta tu cuarto,

se desintegrarán pronunciándome y sabrás, es

el castigo, es el castigo por lucir mi nombre en

el pecho.



Los valientes son los malditos.

La indiscreción se paga con plasma infectado.

La imprudencia se paga habitando el virus.


De modo que la escena es la siguiente:

ella (yo) armada como se arman los idiotas, ya

saben,

un papel


algo con lo que arruinarlo


una coraza de viento


la boca, eso sí, la boca


cubierta por una cinta para que calle


cubierta por una cinta porosa para que entre el

aire.


Ella (yo) dice


de acuerdo

asumo

silencio.


Vendrán la enfermedad y el castigo.

Ya lo advertiste.



De modo que el discurso es el siguiente:


soy demasiado joven para agitarme en el aire

pañuelo de despedida blanco como las palmas

de las niñas blanco

soy


demasiado joven para no ser valiente

demasiado joven para no ser estúpida

demasiado joven para no estar maldita


soy


demasiado joven


para no dar de comer a la bestia


para no alimentar desde estas manos blancas la

psicopatía


Vendrán la enfermedad y el castigo.

Ella (yo) estará esperando.”




CARMEN JUAN, de Amar la herida, Córdoba, La Bella Varsovia, 2014.



Nacida en Alicante en 1990, Carmen Juan Romero ha obtenido el VII Premio de Poesía Joven "Pablo García Baena" por su libro Amar la herida, publicado por la editorial cordobesa La Bella Varsovia en 2014.

martes, 4 de noviembre de 2014

Aurora Luque

Isla de Sicilia, con su bandera y su símbolo, la trinacria (Wikipedia)



Del oráculo falso
Había oído hablar de las sorprendentes irisaciones de la aurora 
sobre el mar Jónico cuando se la contempla desde la cima del Etna.

Marguerite Yourcenar

No esperé así la vida:
el asombro, la ráfaga instantánea de la dicha,
la humillación,
el tedio.

Pero es que aún la lava del Vesubio
nos podría abrasar, o tal vez los milagros
de la cima del Etna o la belleza
del mar semidivino.

No esperé así la vida:
paraísos perdiéndose
o batallas perdidas de antemano.




AURORA LUQUE, "Poemas para la siesta de Epicuro", 2008



Poeta nacida en Almería, en 1962, es licenciada en Filología Clásica y profesora de Griego en Málaga y dirige la colección de poesía Cuadernos de Trinacria. Obra: "Hiperiónida" (1981), "Problemas de doblaje", accésit al premio "Adonais" 1989, "Carpe noctem", premio "Rey Juan Carlos" 1992, "Carpe mare" (1996), "Transitoria", accésit al premio "Rafael Alberti" 1997 y "Premio Andalucía de la Crítica" 1998, "Las dudas de Eros" (2000), "Portuaria", antología (2002), "Camaradas de Ícaro", premio Fray Luis de León 2003, "Carpe verbum" (2004),"Haikus de Narila" (2005) y "La siesta de Epicuro" (2008). En abril de 2007 participó en Cosmopoética, poetas del mundo en Córdoba.

domingo, 5 de octubre de 2014

Andrés Trapiello en Cosmopoética 2014

Andrés Trapiello y Eloy Sánchez Rosillo en la capilla de San Bartolomé, en Cosmopoética 2014 . Foto: Carmen Agüera.


LA VIDA FÁCIL


Qué fácil es vagar los días grises,

creer que nuestra vida

rebosa de la vida de otros.

Incluso suponer

que nosotros seremos

el alto mundo lleno

que vivirán mañana los que vengan.

A tal extremo incita un buque, un árbol,

alguien que oigamos al piano

o esas perspectivas de un paseo

con gentes que también van suponiendo.

El cielo anubarrado y negro

o los gorriones

saltando entre los coches

saben que vamos

y no nos desengañan.



ANDRÉS TRAPIELLO (Manzaneda de Torío, León, 1952).



Andrés Trapiello, poeta, novelista y ensayista español nacido en Manzaneda de Torío, León, en 1953. En 1975 se trasladó a Madrid para comenzar sus estudios universitarios, estudios que abandonó para dedicarse por completo al periodismo. Es colaborador de diferentes publicaciones literarias y fue director de la colección de poesía "La Veleta" de Granada. Ha obtenido importantes premios en el campo de la novela y el ensayo. Su obra poética se inició con el libro Junto al agua (1980), al que siguieron, La vida fácil (1985), Las tradiciones (1991), Acaso una verdad (1993), Premio Nacional de la Crítica, Para leer a Leopardi (1995) y Rama desnuda (2001). En septiembre de 2014 participó en Cosmopoética, poetas del mundo en Córdoba.

Ver: Cosmopoética 2014

martes, 3 de junio de 2014

Elena Medel


'La muerte de Chatterton' (1856), del pintor Henry Wallis.
 


 
CHATTERTON

 

Mentí durante diecisiete años. Mentí después

en todos mis poemas. He mentido durante los diez

años siguientes. Acércate, soy

como tú. Escucha cómo late mi corazón

perverso: mudanzas en platitos

de papilla de mamá. Aliméntame,

compréndeme, yo vestía unas ropas que nunca fueron mías,

yo escribía en un idioma ajeno, pequeña, tonta,

qué mal memoricé: con mis poemas levanté un imperio.

Pero todo acabó. ¿Quién soy ahora?

Engañaste durante diecisiete años; antes de los míos

comencé yo a mentir. Un abanico con telas del Oriente

para mi hermana. Para mi madre araña compraré moldes de costura.

Tabaco que recubra los pulmones de mi padre. ¿Quién soy realmente

ahora? He soñado contigo algunas noches.

Te prometo que si salgo visitaré tu tumba. Ahora sí que

no miento. Ahora sí que no.

 

ELENA MEDEL, ‘Chatterton’. Visor. Premio Loewe Joven. 2014.