Revista Ayvelar, dirigida por el poeta Julián Cañizares
EL
FUTURO DEL FUTURO
Por
poner un ejemplo de hotel céntrico, pero que no existe en
realidad, el Asturias. Guitarra y Guitarro acuden desde ciudades
distintas a ese hotel, de otra ciudad, a pasar el fin de
semana. Hasta aquí normal. No hay grandes aspavientos. El
precio no lo conozco, creo que eso no importa. Un hotel tirando a
viejo, una madera que predomina. Durante dos noches, Guitarra y
Guitarro, mientras duermen, sueñan, y a la mañana siguiente,
recién levantados, escriben en una libreta sus respectivos
sueños, con detalles, todo lujo de detalles, hasta la
extenuación. Buscan un sueño coincidente. En la calle del
hotel pasea un montón de gente. Madrid es la capital de
España. Los sueños no son sueños son, sino algo más. Guitarra
y Guitarro, cuando encuentren ese sueño, vivirán juntos, y eso
es hermosísimo, muy cercano. ¡Qué detalle de la naturaleza para
con nosotros!
RÍOS
En
este mundo de rozaduras, se lucen los ríos solos. Ya no son
azules, sino verdes, y rozan el terreno, que puede ser un valle o
una lateral del cielo, rozando oportunamente porque así se
gestiona todo. En este mundo de rozaduras yo rozo con las
manos, con el bolígrafo. Y rozo cuando me he vuelto serio, cuando
he repudiado el interior de una ventana, en tanto llueve en alguna
parte, o un pájaro come. Rozo mis pies en la playa y la playa me
roza a mí, y este empate técnico se aparece al mundo
exterior. En este mundo de rozaduras el resto sustituye lo que no
ves, un centro lleno de superficies que pueden ser cosas. El
pájaro que no vuela roza el aire, y el pájaro que vuela también
está rozando el aire con las alas que rozan al pájaro, que me
roza a mí cuando lo contemplo, y que yo rozo lo que vive junto a
mis perfiles.
JULIÁN
CAÑIZARES
(1972)
Julián
Cañizares Mata (Albacete, 1972) ha
publicado Travis
poemas
(Diputación de León, 1999), Los
elementos del clima
(Aventis, 1999), El hombre sin cabeza, El gato Wilson y El condotiero
Fajardo, dentro del libro Tres
tipos con gafas
(Academia de Samotracia, 2001) y Sustituir
estar
(DVD, 2009). Es director de la revista literaria Ayvelar.
El poeta y profesor Eduardo García (1965-2016), con su libro Duermevela entre las manos (2014).
RONDA DEL SÍ
Y ahora aquí digo sí, sin más ni más, como otros dicen no por si las moscas, digo sí porque sí, por voluntad, porque en el no se ufana la renuncia, el canto de los cuervos, la estepa hospitalaria, tanta calma que no hace travesía, en el charco del no toso, me empapo, estancado en el afán, los remos rotos, espectador de un alto en el camino que ya se ensimismó más de la cuenta, cuando impaciente el sí baraja ya sus cartas, su brusco germinar, su aliento navegante, un signo, una señal, un cuerpo acaso, la sombra de un paisaje que soñé, mientras el no me invita a especular, a calcular la ausencia de mis pasos, la inmóvil rotación de mis razones, pero he aquí que el sí da un paso al frente y de pronto es ya tarde y menos mal que el pie ya desertó de su pereza y sopla el viento y voy, a la estampida, carretera adelante, desbocado, digo sí porque el sí es la luz primera, la espontánea eclosión, el resplandor, callo el no porque el no seca mi cauce, digo sí porque el sí me desemboca.
EDUARDO GARCÍA (1965-2016). De Duermevela, Visor, 2014.
Sesenta
y siete tacos el día doce
de febrero cumplí con pocas ganas
de
happy birthdays, de velas atroces
pero esa tarde me llamó
Susana.
Presidenta
le dije, no me tiente,
con medallas impropias de un
gualtrapa,
aunque si es de mi tierra y de mi gente
será un
honor lucirla en la solapa.
Y
eso que en estos tiempos de tribales
identidades anti
solidarias
uno acepta encomiendas federales
si no son
desiguales y gregarias.
Urge
por eso, en tan inciertos días
construir puentes, destruir
barreras,
que sea la verdiblanca la bandera
de la cultura,
el pan y la alegría.
De
Huelva y de Jaén eran mis padres,
mis amigos don nadies sin
fronteras,
cuando la última copa me descuadre
regresaré a
mi olivo y a mi higuera.
Jaén,
Sevilla, Córdoba, Granada,
Málaga, Huelva, Cádiz,
Almería,
duendes de la memoria enamorada
mantras del
corazón y la utopía.
¡Qué
jeta! ¿Predilecto? ¡Qué impostura!
Se burlan los espejos
implacables
¿El cantautor o su caricatura?
¿El golfo? ¿El
trotamundos inestable?
¿El
rojo con abono en la maestranza?
¿El rockero que admira al
Agujetas?
¿El ateo que espera a la Esperanza
de Triana
soñando una saeta?
¿Qué
cantan los poetas andaluces
de ahora? -preguntaba Rafael Caballero Bonald, perito en luces
de Argónida le puede
responder.
Y
mi compadre Luis García Montero
y Felipe Benítez que en la
Rota
de la OTAN fundó un invernadero
para plantar mis
ripios y mis notas.
Y
allí paso veranos exquisitos
al amor de la gente que más
quiero,
rodeado de hermanos, primas, titos,
un doctor, un
borracho, un alfarero.
En
ningún otro sitio los gitanos
han echado raíces de
Macondo
llenando el alcanfor de mis paisanos
de un milagro
llamado cante jondo.
Por
no mentar la Alhambra y la Mezquita
de al-Ándalus, bendita
morería,
o de las juderías sibaritas
que Isabel y
Fernando aborrecían.
Aunque
uno es nocherniego y tabernario
también sabe dar pases de
castigo
pa ser buen andaluz no es necesario
tocarle tantas
palmas al ombligo.
Mejor
pasar a limpio los pecados,
los eres, la ignorancia, el
desempleo,
Andalucía sabe demasiado
lo ingrato que es
bailar con el más feo.
La
ilustración brilló cuando las cortes
de Cádiz se metieron en
faena,
después un rey felón vendido al norte
puso de moda
el vivan las caenas.
Parias
hambrientos, pijos de mal vino,
guerras civiles, ninis sin
memoria,
no conviene olvidar, por si la historia,
que aquí
nacieron Lorca y su asesino.
Primero
fueron Úbeda y Granada
las ciudades de mi devocionario,
luego
vino Madrid, Londres y cada
Babel que me brindara un escenario.
Y
América Latina tan mestiza
que sabe a ron y arcángeles
paganos
y esa Habana mulata tan castiza,
tan gaditana dijo
Carlos Cano.
Regular,
mire usted, tirando a mal
anda nuestra marchita economía
pero
en arte, delirios y osadía
no conozco un parnaso tan frutal.
Por
eso a los tribunos que gobiernan
hoy les pido, perdónenme que
insista,
una patria decente, audaz, moderna
humana, justa,
libre y progresista.
Y
como no me ponen los sectarios
ni me frenan atávicos
prejuicios
soñar un paraíso hospitalario
al sur del sur
es ya mi único vicio.
Tuvo
que ser el gesto de un paisano,
pongamos que hablo de Alejandro
Sanz,
quien detuviera en fa mayor la mano
que maltrataba el
morro de una fan.
Porque,
aunque soy forofo del Atleti
y admirador de Messi y de
Zizou,
entre el merengue y, manque pierda, el Betis
quiero
siempre que gane el andaluz.
Marifé,
Gala, Góngora, Cernuda,
Morente, Rancapino, Camarón,
Pasión,
Emilio Prados, Juan Ramón:
el sabio sabe más cuanto más
duda.
Y
Bécquer y don Juan, Chávez Nogales,
Javier Ruibal, Paquito de
Lucía,
Téllez, Muñoz Molina, los cabales
profetas de la
nueva Andalucía.
Y
Romero de Torres y Murillo
y Juan Vida, Valdés Leal, Laffón,
y
Picasso y Velázquez y Gordillo
yendo del carboncillo a la
abstracción.
Y
Rilke, Hemingway, Gibson, Brenan
y el orondo Orson Wells, guiris
de pro,
que entre la magia, el llanto y la verbena
Blas
Infante a su causa convirtió.
Y
Pastora Soler y Miguel Ríos
y la ópera bastarda de Bizet
y
Carmen, la morena del quejío
que no es la del gabacho Mérimée.
Abrácense
por fin las dos Españas,
muera el siniestro guerracivilismo
ni
obispos ni trileros sin entrañas
menos tontos por ciento de lo
mismo.
En
Madrid aprendí cómo reluce
la copla de Chacón tabaco y
oro
cuando salen roneando por el foro
del café de la Unión
los andaluces.
Permítanme
también que cite y loe
aquellos besos en Puente Genil,
el
trilingüe legado de Averroes,
las lágrimas de sangre de
Boabdil.
Y
Aleixandre el gran Nobel generoso,
el hombre más discreto de
Sevilla,
que en Wellingtonia tuvo buen reposo
y amores
clandestinos de puntillas.
Maestros
de fervor republicano,
actores de la mítica Barraca,
doctores
que en su exilio americano
ilustraron al negro y al sudaca.
Aquí
pintan de añil el universo,
Morante, Caracol, José Mercé,
el
nombre de la rosa, prosa y verso,
Altolaguirre, Lola, Raphael.
La
impúdica y traviesa chirigota,
John Lennon y la Piaf por
bulerías,
el Kichi en carnaval dando la nota,
el verdial
tan rural de la Ajarquía.
Con
lo que va apreciándose y creciendo
por todo el ancho mundo el
español
¿qué coño hace ese shosho malvendiendo
su
inglés barato por eurovisión?
Querido
no te pongas estupendo
me dijo anoche un cierto don latino
de
Hispalis, sigue andando y escribiendo
pero en román vulgar y
paladino.
Cuidando
mi mala salud de hierro
hurgando en pecadillos veniales,
con
seis gatos en torno y ningún perro
que ladre en mis futuros
funerales.
La
España de charanga y pandereta
no es el sur luminoso que
prefiero,
mientras el jornalero y el paleta,
blasfemen
contra el dios de los banqueros.
Pero
es verdad que el ciclo de la luz,
el pescaíto, el mar, el vino,
el clima
convierten en fanático andaluz
al que a su gente
singular se arrima.
Estos
días azules y este sol
de la infancia en un patio de
Sevilla
velaron al poeta en la pensión
de Colliure con
flores amarillas.
Dos
versos, un cuaderno, un sacramento
póstumo del mejor de los
Machado
que nos dejó de noble testamento
su cómo ser un
andaluz honrado.
Contra el pacto del sable y la casulla
mi
diosa es la razón que no se vende
esta medalla al mérito es
más suya
que de quien de su ejemplo tanto aprende.
Alérgico
a sermones y laureles,
hoy, lejos de calle melancolía,
pongo
mi tinta, cantos y pinceles,
al servicio de nuestra Andalucía.
Bendito
veintiocho de febrero
lo dice un hijo pródigo que sabe
que
aquí no sobra nadie, compañeros,
que todo el mundo en esta
tierra cabe.
Andaluz
y español, más europeo
que el virus que nos quiere
separar,
por sí dice ese himno en el que creo
y por el
mundo, y por la humanidad.
Antiguos alumnos del IES Blas Infante de Córdoba (2014)
Por
septiembre…
Por
septiembre
se te llenan de sótanos los labios
y es
relativo el cielo
después de haberte visto preguntarle a la
vida.
Pero también el cielo,
arrugado y preciso
como
tu cazadora adolescente,
quiere estar entreabierto,
brillar
recién amado,
descansando en la hierba
el peso de su
larga cabellera de nubes.
Por septiembre
se te
llenan de humo los síes en la boca.
Portada del libro Amar la herida, de Carmen Juan, VII Premio de Poesía Joven "Pablo García Baena". Córdoba, La Bella Varsovia, 2014
Ya lo advertiste
“Ya
lo advertiste. Yo duermo en un lecho de flores secas.
Nada puede cultivarse en esta tierra. Es por la humedad.
Las raíces se confían, crecen ya podridas. Esa es la condena,
está en el origen. Si las semillas germinan, teme,
porque nadie podrá salvar este campo.
Yo duermo en
un lecho de flores secas que crujen cuando respiro. Si vas a
quedarte no sonaremos. Si vas a quedarte este lecho
será el silencio y el huerto yermo.
Ya lo advertiste. Volarán
proféticas golondrinas hasta tu cuarto, se desintegrarán
pronunciándome y sabrás, es el castigo, es el castigo por lucir
mi nombre en el pecho.
Los valientes son los
malditos. La indiscreción se paga con plasma infectado. La
imprudencia se paga habitando el virus.
De modo que la escena
es la siguiente: ella (yo) armada como se arman los idiotas,
ya saben, un papel algo con lo que arruinarlo una
coraza de viento la boca, eso sí, la boca cubierta por
una cinta para que calle cubierta por una cinta porosa para que
entre el aire.
Ella (yo) dice de
acuerdo asumo silencio.
Vendrán la enfermedad y el
castigo. Ya lo advertiste.
De modo que el discurso es
el siguiente: soy demasiado joven para agitarme en el aire pañuelo
de despedida blanco como las palmas de las niñas
blanco soy demasiado joven para no ser valiente demasiado
joven para no ser estúpida demasiado joven para no estar
maldita
soy demasiado joven para no dar de comer a
la bestia para no alimentar desde estas manos blancas
la psicopatía
Vendrán la enfermedad y el castigo. Ella
(yo) estará esperando.”
CARMEN
JUAN, de Amar
la herida,
Córdoba, La Bella Varsovia, 2014.
Nacida en Alicante en 1990, Carmen Juan Romero ha obtenido el VII Premio de Poesía Joven "Pablo García Baena" por su libro Amar la herida, publicado por la editorial cordobesa La Bella Varsovia en 2014.
Isla de Sicilia, con su bandera y su símbolo, la trinacria (Wikipedia)
Del
oráculo falso
Había
oído hablar de las sorprendentes irisaciones de la aurora
sobre el
mar Jónico cuando se la contempla desde la cima del Etna.
Marguerite
Yourcenar
No
esperé así la vida: el asombro, la ráfaga instantánea de la
dicha, la humillación, el tedio.
Pero es que aún la
lava del Vesubio nos podría abrasar, o tal vez los milagros de
la cima del Etna o la belleza del mar semidivino.
No esperé
así la vida: paraísos perdiéndose o batallas perdidas de
antemano.
AURORA
LUQUE, "Poemas para la siesta de Epicuro",
2008
Poeta
nacida en Almería, en 1962, es licenciada en Filología Clásica y
profesora de Griego en Málaga y dirige la colección de poesía
Cuadernos de
Trinacria.
Obra:
"Hiperiónida"
(1981),
"Problemas de
doblaje",
accésit al premio "Adonais" 1989, "Carpe
noctem",
premio "Rey Juan Carlos" 1992, "Carpe
mare"
(1996), "Transitoria",
accésit al premio "Rafael Alberti" 1997 y "Premio
Andalucía de la Crítica" 1998, "Las
dudas de Eros" (2000),
"Portuaria",
antología
(2002), "Camaradas
de Ícaro",
premio Fray Luis de León 2003, "Carpe
verbum"
(2004),"Haikus
de Narila" (2005)
y "La siesta
de Epicuro" (2008). En abril de 2007 participó en Cosmopoética, poetas del mundo en Córdoba.
Andrés Trapiello y Eloy Sánchez Rosillo en la capilla de San Bartolomé, en Cosmopoética 2014 . Foto: Carmen Agüera.
LA
VIDA FÁCIL
Qué
fácil es vagar los días grises,
creer
que nuestra vida
rebosa
de la vida de otros.
Incluso
suponer
que
nosotros seremos
el
alto mundo lleno
que
vivirán mañana los que vengan.
A
tal extremo incita un buque, un árbol,
alguien
que oigamos al piano
o
esas perspectivas de un paseo
con
gentes que también van suponiendo.
El
cielo anubarrado y negro
o
los gorriones
saltando
entre los coches
saben
que vamos
y
no nos desengañan.
ANDRÉS
TRAPIELLO (Manzaneda de Torío, León, 1952).
Andrés
Trapiello,
poeta, novelista y ensayista español nacido en Manzaneda de Torío,
León, en 1953. En 1975 se trasladó a Madrid para comenzar sus
estudios universitarios, estudios que abandonó para dedicarse por
completo al periodismo. Es colaborador de diferentes publicaciones
literarias y fue director de la colección de poesía "La
Veleta"
de Granada.
Ha obtenido importantes premios en el campo de la novela y el ensayo.
Su obra poética se inició con el libro Junto
al agua
(1980), al que siguieron, La
vida fácil (1985),
Las
tradiciones (1991),
Acaso
una verdad (1993),
Premio
Nacional de la Crítica,Para
leer a Leopardi (1995)
y Rama
desnuda (2001). En septiembre de 2014 participó en Cosmopoética, poetas del mundo en Córdoba. Ver: Cosmopoética 2014