miércoles, 17 de junio de 2020


EDNA ST. VINCENT MILAY (1892-1950)
Es una de las escritoras norteamericanas más fascinantes y menos conocidas del siglo XX. Innovadora, polémica y precursora de un nuevo tipo de mujer moderna.
Entre sus poemarios destacan Segundo abril, El ciervo en la nieve, Encuentro fatal o Vino de estas uvas.
Obtuvo el premio Pulitzer con su “Balada de la hilandera del arpa”. Escribió libretos de ópera, teatro y prosa, pero destaca por su virtuosa poesía vinculada a la vanguardia anglosajona.
Este poema es una burla inteligente de las convenciones poéticas y sociales que asocian a la mujer con la musa sumisa del soneto clásico.
De La hilandera del arpa y otros poemas (1923)

¡Ja, te arrepentirás de esa palabra
Devuélveme el libro y toma el beso.
¿ Amigo o enemigo es quien exclama:
“¡Mucho libro para tan poco seso!”?

Mira qué hermoso es mi sombrero nuevo.
¡Te pongo morritos y me acicalo!
Ay, sí, cuánto te quiero y todo eso.
Contarte lo que pienso se ha acabado.

Seré traviesa y dulce, simple, mansa,
no volverás a verme con un libro:
seré una excepcional ama de casa.

Y un día cuando llames a la puerta;
sí, un día cualquiera, claro y limpio,
me habré ido y silbarás para que vuelva.



DANIEL COTTA (Málaga, 1974) es autor de cinco libros de poesía: Beethoven explicado para sordos, Alma mortalmente enferma, Como si nada y Dos a media voz. Ha publicado también una novela, Verdugos de la media luna.

El poema que sigue pertenece a su quinto poemario El beso de buenas noches:

Porque hay besos que duran lo mismo que una estrella:
se quedan estallando para siempre.
su titilar vades las noches más oscuras
como una vela tibia silencia el apagón.
Te beso en ese beso cada noche:
lo entregas con lealtad de primavera,
y yo germino dentro
con una flor distinta cada vez,
más sabia, más madura
y nunca terminada.
Igual que tú, que nunca te terminas.

jueves, 30 de abril de 2020

Darwin, de Luis García Montero



Esta semana os dejamos un poema inédito de Luis García Montero (Granada, 1958), recitado por él mismo con motivo de la celebración del Día del Libro. Se titula "Darwin" y se incluirá en su próximo poemario No puede ser así, donde el autor recopila "una breve historia del mundo", a través de la cual intenta reflexionar sobre "los hechos más significativos" con un prisma crítico. 

El reputado poeta andaluz, que forma parte de la llamada generación de los ochenta o postnovísimos, es Premio Nacional de Poesía y actual director del Instituto Cervantes.  


jueves, 23 de abril de 2020

"Abrí un libro", de Julia Donaldson


Abrí un libro y de una zancada me metí en él.

Ahora nadie puede encontrarme.

Dejé mi silla, mi casa, mi calle,

mi ciudad y mi mundo

tras de mí.

Llevo la capa, me he puesto el anillo,

he tomado la poción mágica.

He luchado con un dragón, cenado con un rey,

y nadado en un océano sin fondo.

Abrí un libro e hice algunos amigos.

Compartí sus lágrimas y su risa

y seguí sus caminos con sus baches y curvas

hasta que vivieron felices para siempre

Terminé el libro y salí de él.

La capa ya no puede esconderme.

Mi silla y mi casa son exactamente las mismas,

pero yo tengo un libro dentro de mí.

(Traducción Ana Zarabozo)

La poeta Julia Donaldson (1948) es autora de más de cincuenta cuentos y obras de teatro para niños, así como de cuentos ilustrados que se han convertido en clásicos, tales como El Grúfalo El caracol y la ballena, entre otros muchos. También compone canciones y obras musicales. Para más información sobre ella, consultar este enlace.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Carmen Conde (Cartagena, 1907-Madrid, 1996)


Con motivo de la celebración del Día de la mujer, queremos poner de relieve a esta poetisa, prosista, dramaturga, ensayista y maestra española, considerada una de las voces más significativas de la generación poética del 27. Fue la primera mujer académica que ocupó la silla K de la Real Academia Española, pronunciando su discurso de entrada en 1979.


Dominio

Necesito tener el alma mansa
como una triste fiera dominada,
complacerle con púas la tersura
de su piel deslumbrada en mansedumbre.
            
Es preciso domarla, que su fiebre
no me tiemble en la sangre ni un minuto.
Que la aneguen los fuegos del aceite
más espeso de horror, y que resista.
            
¡Oh, mi alma suave y sometida,
dulce fiera encerrándose en mi cuerpo!
Rayos, gritos, helor, y hasta personas
acuciándola a salir. Y ella, oscura.
            
Yo te pido, amor, que me permitas
acabar con mi tigre encarcelado.
Para darte (y librarme de esta furia),
una quieta fragancia inmarchitable.
             

jueves, 5 de marzo de 2020

GIOCONDA BELLI, 

"REGLAS DEL JUEGO PARA LOS HOMBRES QUE QUIEREN AMAR A LAS MUJERES"

Gioconda Belli es una escritora nicaragüense que ha cultivado varios géneros; nació en Nicaragua el 9 de diciembre de 1948. En su juventud cursó estudios universitarios de Publicidad y Periodismo en Estados Unidos, país al cual viaja con mucha frecuencia desde hace más de veinte años. Durante la dictadura del general Somoza, su postura opuesta le trajo como consecuencia el exilio para evitar ser encarcelada; sus destinos fueron México y Costa Rica. Su lucha por derrocar al régimen opresivo no terminó ahí, ya que más tarde se unió al Frente Sandinista de Liberación Nacional, al igual que otros tantos intelectuales de la época. Esto la llevó a participar de una larga serie de actividades clandestinas, que fueron desde la entrega de correspondencia al transporte de armas.

Su producción literaria se suele divide en tres etapas, en las que abordó desde la poesía revolucionaria hasta la novela y el cuento infantil. A grandes rasgos, algunas de sus obras más renombradas son "Sobre la grama", con la que obtuvo el premio de poesía Mariano Fiallos Gil, "Línea de fuego", "Truenos y Arco Iris" y "De la costilla de Eva". Contamos con una larga lista de poemas de su autoría, entre los que se encuentran "Huellas" y "Es larga la tarde".

I
El hombre que me ame
deberá saber descorrer las cortinas de la piel,
encontrar la profundidad de mis ojos
y conocer la que anida en mí,
la golondrina
transparente de la ternura.
II
El hombre que me ame
no querrá poseerme como una mercancía,
ni exhibirme como un trofeo de caza,
sabrá estar a mi lado
con el mismo amor
con que yo estaré al lado suyo.
III
El amor del hombre que me ame
será fuerte como los árboles de ceibo,
protector y seguro como ellos,
limpio como una mañana de diciembre.
IV
El hombre que me ame
no dudará de mi sonrisa
ni temerá la abundancia de mi pelo
respetará la tristeza, el silencio
y con caricias tocará mi vientre como guitarra
para que brote música y alegría
desde el fondo de mi cuerpo.
V
El hombre que me ame
podrá encontrar en mí
la hamaca para descansar
el pesado fardo de sus preocupaciones
la amiga con quien compartir sus íntimos secretos,
el lago donde flotar
sin miedo de que el ancla del compromiso
le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.
VI
El hombre que me ame
hará poesía con su vida,
construyendo cada día
con la mirada puesta en el futuro.
VII
Por sobre todas las cosas,
el hombre que me ame
deberá amar al pueblo
no como una abstracta palabra
sacada de la manga,
sino como algo real, concreto,
ante quien rendir homenaje con acciones
y dar la vida si necesario.
VIII
El hombre que me ame
reconocerá mi rostro en la trinchera
rodilla en tierra me amará
mientras los dos disparamos juntos
contra el enemigo.
IX
El amor de mi hombre
no conocerá el miedo a la entrega,
ni temerá descubrirse ante la magia del
enamoramiento
en una plaza pública llena de multitudes
Podra gritar —te quiero—
o hacer rótulos en lo alto de los edificios
proclamando su derecho a sentir
el más hermoso y humano de los sentimientos.
X
El amor de mi hombre
no le huirá a las cocinas
ni a los pañales del hijo,
será como un viento fresco
llevándose entre nubes de sueño y de pasado
las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron
separados
como seres de distinta estatura
XI
El amor de mi hombre
no querrá rotularme o etiquetarme,
me dará aire, espacio,
alimento para crecer y ser mejor,
como una Revolución
que hace de cada día
el comienzo de una nueva victoria.

jueves, 27 de febrero de 2020

Hilos de Sangre, de Luna Miguel

    Luna Miguel nació en Alcalá de Henares, Madrid, en 1990. Ha publicado los poemarios Estar enfermo (La Bella Varsovia, 2010), Poetry is not dead (DVD Ediciones, 2010) y Pensamientos estériles (El Cangrejo Pistolero, 2011). Y el relato Exhumación (Alpha Decay, 2010), escrito junto con Antonio J. Rodríguez. 
    Es editora de la antología de joven poesía española Tenían veinte años y estaban locos (La Bella Varsovia, 2011) y de VOMIT (El Gaviero Ediciones, 2012) centrada en poetas norteamericanos. 
     Actualmente ultima Sailor’s Grave, su cuarto libro de poemas y traduce, junto con Laura Rosal, Una temporada en el infierno, de Arthur Rimbaud (El Cangrejo Pistolero, 2012).

De Los estómagos (inédito)
HILOS DE SANGRE
 
Pensemos en un hospital lleno de gatos
pensemos, los huesos se comen a los huesos,
las uñas son un gesto
el esqueleto felino
su olor
pensemos en gaviotas y en carroña
en ese color que maúlla
en ese color
como aquel momento sólo como aquel momento
en que las ratas se esconden
miau
miau
se esconden porque el cielo habla de tormentas
o ese momento exacto en que hasta el sol se
marcha y el cielo suena vacío revolviendo la mañana
para que caigan sucios sus copos
ese aquel ese aquel miau ese
pensemos quimioterapias y pulmones
pensemos en derramar nata sobre ciruelas muertas
pensemos en ese y en aquel
el gato está en la silla y se ha portado mal como se portan los mundos
cuando maduran
y aquí el mundo ya no crece porque hay vacas que nos guiñan el ojo
y aves defendiéndose del cuchillo
pensemos como ciudades como mujeres como mujeres que olvidan
pensemos en el nombre de Joan-Marc
pensemos la lectura en la cocina
ahora que con las flores me mudo a Marruecos
pensemos en el ruido en el premio
en la siesta de los sábados
pensemos que el hospital está lleno de gatos y no hay manera
no, no hay manera de sacarlos.