Siempre
supimos que
la traición fue un arma de dos filos o
que
la muerte deja por los labios viejo
alfanje de Orán, oh cimitarra, huellas
de cianuro en cada puerto. Aún
así no
despejes la incógnita del día déjala
navegar... y
aunque la risa sea
tantas veces trágica mente
incierta no
dudes inventarla cada
hora a lo lejos: la
sucia mar de invierno amarrada
a aquel banco. Más
vale confundir y ser malditos remeros
de galeras pues
frente a la bajeza sonríe cada tarde y
el látigo del cómitre no olvida repetir
nuestra historia... Más
vale deslizarse a la deriva saludar
a la luna si te aburres y
regalar tu asco en la taberna. Ser
duro o ser esclavo aun
con ramas de espliego- De
todos modos, digo, no te excuses jamás. Provoca
galeotes, eso resulta claro como
una sobredosis de la vida. A
veces sólo queda huir hacia adelante como
lucha un corsario, atroz, en la bajura...
ÁNGELES
MORA (Rute, 1952). De "Pensando
que el camino iba derecho"
(1985).
Sesenta
y siete tacos el día doce
de febrero cumplí con pocas ganas
de
happy birthdays, de velas atroces
pero esa tarde me llamó
Susana.
Presidenta
le dije, no me tiente,
con medallas impropias de un
gualtrapa,
aunque si es de mi tierra y de mi gente
será un
honor lucirla en la solapa.
Y
eso que en estos tiempos de tribales
identidades anti
solidarias
uno acepta encomiendas federales
si no son
desiguales y gregarias.
Urge
por eso, en tan inciertos días
construir puentes, destruir
barreras,
que sea la verdiblanca la bandera
de la cultura,
el pan y la alegría.
De
Huelva y de Jaén eran mis padres,
mis amigos don nadies sin
fronteras,
cuando la última copa me descuadre
regresaré a
mi olivo y a mi higuera.
Jaén,
Sevilla, Córdoba, Granada,
Málaga, Huelva, Cádiz,
Almería,
duendes de la memoria enamorada
mantras del
corazón y la utopía.
¡Qué
jeta! ¿Predilecto? ¡Qué impostura!
Se burlan los espejos
implacables
¿El cantautor o su caricatura?
¿El golfo? ¿El
trotamundos inestable?
¿El
rojo con abono en la maestranza?
¿El rockero que admira al
Agujetas?
¿El ateo que espera a la Esperanza
de Triana
soñando una saeta?
¿Qué
cantan los poetas andaluces
de ahora? -preguntaba Rafael Caballero Bonald, perito en luces
de Argónida le puede
responder.
Y
mi compadre Luis García Montero
y Felipe Benítez que en la
Rota
de la OTAN fundó un invernadero
para plantar mis
ripios y mis notas.
Y
allí paso veranos exquisitos
al amor de la gente que más
quiero,
rodeado de hermanos, primas, titos,
un doctor, un
borracho, un alfarero.
En
ningún otro sitio los gitanos
han echado raíces de
Macondo
llenando el alcanfor de mis paisanos
de un milagro
llamado cante jondo.
Por
no mentar la Alhambra y la Mezquita
de al-Ándalus, bendita
morería,
o de las juderías sibaritas
que Isabel y
Fernando aborrecían.
Aunque
uno es nocherniego y tabernario
también sabe dar pases de
castigo
pa ser buen andaluz no es necesario
tocarle tantas
palmas al ombligo.
Mejor
pasar a limpio los pecados,
los eres, la ignorancia, el
desempleo,
Andalucía sabe demasiado
lo ingrato que es
bailar con el más feo.
La
ilustración brilló cuando las cortes
de Cádiz se metieron en
faena,
después un rey felón vendido al norte
puso de moda
el vivan las caenas.
Parias
hambrientos, pijos de mal vino,
guerras civiles, ninis sin
memoria,
no conviene olvidar, por si la historia,
que aquí
nacieron Lorca y su asesino.
Primero
fueron Úbeda y Granada
las ciudades de mi devocionario,
luego
vino Madrid, Londres y cada
Babel que me brindara un escenario.
Y
América Latina tan mestiza
que sabe a ron y arcángeles
paganos
y esa Habana mulata tan castiza,
tan gaditana dijo
Carlos Cano.
Regular,
mire usted, tirando a mal
anda nuestra marchita economía
pero
en arte, delirios y osadía
no conozco un parnaso tan frutal.
Por
eso a los tribunos que gobiernan
hoy les pido, perdónenme que
insista,
una patria decente, audaz, moderna
humana, justa,
libre y progresista.
Y
como no me ponen los sectarios
ni me frenan atávicos
prejuicios
soñar un paraíso hospitalario
al sur del sur
es ya mi único vicio.
Tuvo
que ser el gesto de un paisano,
pongamos que hablo de Alejandro
Sanz,
quien detuviera en fa mayor la mano
que maltrataba el
morro de una fan.
Porque,
aunque soy forofo del Atleti
y admirador de Messi y de
Zizou,
entre el merengue y, manque pierda, el Betis
quiero
siempre que gane el andaluz.
Marifé,
Gala, Góngora, Cernuda,
Morente, Rancapino, Camarón,
Pasión,
Emilio Prados, Juan Ramón:
el sabio sabe más cuanto más
duda.
Y
Bécquer y don Juan, Chávez Nogales,
Javier Ruibal, Paquito de
Lucía,
Téllez, Muñoz Molina, los cabales
profetas de la
nueva Andalucía.
Y
Romero de Torres y Murillo
y Juan Vida, Valdés Leal, Laffón,
y
Picasso y Velázquez y Gordillo
yendo del carboncillo a la
abstracción.
Y
Rilke, Hemingway, Gibson, Brenan
y el orondo Orson Wells, guiris
de pro,
que entre la magia, el llanto y la verbena
Blas
Infante a su causa convirtió.
Y
Pastora Soler y Miguel Ríos
y la ópera bastarda de Bizet
y
Carmen, la morena del quejío
que no es la del gabacho Mérimée.
Abrácense
por fin las dos Españas,
muera el siniestro guerracivilismo
ni
obispos ni trileros sin entrañas
menos tontos por ciento de lo
mismo.
En
Madrid aprendí cómo reluce
la copla de Chacón tabaco y
oro
cuando salen roneando por el foro
del café de la Unión
los andaluces.
Permítanme
también que cite y loe
aquellos besos en Puente Genil,
el
trilingüe legado de Averroes,
las lágrimas de sangre de
Boabdil.
Y
Aleixandre el gran Nobel generoso,
el hombre más discreto de
Sevilla,
que en Wellingtonia tuvo buen reposo
y amores
clandestinos de puntillas.
Maestros
de fervor republicano,
actores de la mítica Barraca,
doctores
que en su exilio americano
ilustraron al negro y al sudaca.
Aquí
pintan de añil el universo,
Morante, Caracol, José Mercé,
el
nombre de la rosa, prosa y verso,
Altolaguirre, Lola, Raphael.
La
impúdica y traviesa chirigota,
John Lennon y la Piaf por
bulerías,
el Kichi en carnaval dando la nota,
el verdial
tan rural de la Ajarquía.
Con
lo que va apreciándose y creciendo
por todo el ancho mundo el
español
¿qué coño hace ese shosho malvendiendo
su
inglés barato por eurovisión?
Querido
no te pongas estupendo
me dijo anoche un cierto don latino
de
Hispalis, sigue andando y escribiendo
pero en román vulgar y
paladino.
Cuidando
mi mala salud de hierro
hurgando en pecadillos veniales,
con
seis gatos en torno y ningún perro
que ladre en mis futuros
funerales.
La
España de charanga y pandereta
no es el sur luminoso que
prefiero,
mientras el jornalero y el paleta,
blasfemen
contra el dios de los banqueros.
Pero
es verdad que el ciclo de la luz,
el pescaíto, el mar, el vino,
el clima
convierten en fanático andaluz
al que a su gente
singular se arrima.
Estos
días azules y este sol
de la infancia en un patio de
Sevilla
velaron al poeta en la pensión
de Colliure con
flores amarillas.
Dos
versos, un cuaderno, un sacramento
póstumo del mejor de los
Machado
que nos dejó de noble testamento
su cómo ser un
andaluz honrado.
Contra el pacto del sable y la casulla
mi
diosa es la razón que no se vende
esta medalla al mérito es
más suya
que de quien de su ejemplo tanto aprende.
Alérgico
a sermones y laureles,
hoy, lejos de calle melancolía,
pongo
mi tinta, cantos y pinceles,
al servicio de nuestra Andalucía.
Bendito
veintiocho de febrero
lo dice un hijo pródigo que sabe
que
aquí no sobra nadie, compañeros,
que todo el mundo en esta
tierra cabe.
Andaluz
y español, más europeo
que el virus que nos quiere
separar,
por sí dice ese himno en el que creo
y por el
mundo, y por la humanidad.
Antiguos alumnos del IES Blas Infante de Córdoba (2014)
Por
septiembre…
Por
septiembre
se te llenan de sótanos los labios
y es
relativo el cielo
después de haberte visto preguntarle a la
vida.
Pero también el cielo,
arrugado y preciso
como
tu cazadora adolescente,
quiere estar entreabierto,
brillar
recién amado,
descansando en la hierba
el peso de su
larga cabellera de nubes.
Por septiembre
se te
llenan de humo los síes en la boca.
Isla de Sicilia, con su bandera y su símbolo, la trinacria (Wikipedia)
Del
oráculo falso
Había
oído hablar de las sorprendentes irisaciones de la aurora
sobre el
mar Jónico cuando se la contempla desde la cima del Etna.
Marguerite
Yourcenar
No
esperé así la vida: el asombro, la ráfaga instantánea de la
dicha, la humillación, el tedio.
Pero es que aún la
lava del Vesubio nos podría abrasar, o tal vez los milagros de
la cima del Etna o la belleza del mar semidivino.
No esperé
así la vida: paraísos perdiéndose o batallas perdidas de
antemano.
AURORA
LUQUE, "Poemas para la siesta de Epicuro",
2008
Poeta
nacida en Almería, en 1962, es licenciada en Filología Clásica y
profesora de Griego en Málaga y dirige la colección de poesía
Cuadernos de
Trinacria.
Obra:
"Hiperiónida"
(1981),
"Problemas de
doblaje",
accésit al premio "Adonais" 1989, "Carpe
noctem",
premio "Rey Juan Carlos" 1992, "Carpe
mare"
(1996), "Transitoria",
accésit al premio "Rafael Alberti" 1997 y "Premio
Andalucía de la Crítica" 1998, "Las
dudas de Eros" (2000),
"Portuaria",
antología
(2002), "Camaradas
de Ícaro",
premio Fray Luis de León 2003, "Carpe
verbum"
(2004),"Haikus
de Narila" (2005)
y "La siesta
de Epicuro" (2008). En abril de 2007 participó en Cosmopoética, poetas del mundo en Córdoba.
Andrés Trapiello y Eloy Sánchez Rosillo en la capilla de San Bartolomé, en Cosmopoética 2014 . Foto: Carmen Agüera.
LA
VIDA FÁCIL
Qué
fácil es vagar los días grises,
creer
que nuestra vida
rebosa
de la vida de otros.
Incluso
suponer
que
nosotros seremos
el
alto mundo lleno
que
vivirán mañana los que vengan.
A
tal extremo incita un buque, un árbol,
alguien
que oigamos al piano
o
esas perspectivas de un paseo
con
gentes que también van suponiendo.
El
cielo anubarrado y negro
o
los gorriones
saltando
entre los coches
saben
que vamos
y
no nos desengañan.
ANDRÉS
TRAPIELLO (Manzaneda de Torío, León, 1952).
Andrés
Trapiello,
poeta, novelista y ensayista español nacido en Manzaneda de Torío,
León, en 1953. En 1975 se trasladó a Madrid para comenzar sus
estudios universitarios, estudios que abandonó para dedicarse por
completo al periodismo. Es colaborador de diferentes publicaciones
literarias y fue director de la colección de poesía "La
Veleta"
de Granada.
Ha obtenido importantes premios en el campo de la novela y el ensayo.
Su obra poética se inició con el libro Junto
al agua
(1980), al que siguieron, La
vida fácil (1985),
Las
tradiciones (1991),
Acaso
una verdad (1993),
Premio
Nacional de la Crítica,Para
leer a Leopardi (1995)
y Rama
desnuda (2001). En septiembre de 2014 participó en Cosmopoética, poetas del mundo en Córdoba. Ver: Cosmopoética 2014
Juan Benet, muerto en 1993, fue marido de Blanca desde 1985.
Di
que querías ser caballo esbelto, nombre...
Di
que querías ser caballo esbelto, nombre de algún caballo
mítico, o acaso nombre de tristán, y oscuro. Dilo, caballo
griego, que querías ser estatua desde hace diez mil años, di
sur, y di paloma adelfa blanca, que habrías querido ser en tales
cosas, morirte en su substancia, ser columna.
Di que
demasiadas veces astrolabios, estrellas, el nervio de los
ángeles, vinieron a hacer música para Rilke el poeta, no para
tus rodillas o tu alma de muro.
Mientras la marihuana destila
mares verdes, habla en las recepciones con sus lágrimas verdes, o
le roba a la luz su luz más verde, te desconoces, te desconoces.
Blanca
Andreu,
De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall,
premio Adonáis, 1980.
Benjamín Prado, Rafael Alberti y Luis García Montero (c. 1979)
Asomado al balcón que soy yo porque te amo,
pasas por mis recuerdos
igual que se atraviesa una casa vacía.
Frente a mi soledad
se alza seriamente
un viejo panorama de edificios sin luna:
luces suaves
de esta madrugada
con gente triste y niebla en las glorietas.
Luces brillantes de la madrugada.
Te quedas en Madrid. A mí me esperan
casas cerca del mar,
ese cansancio azul de los hoteles,
los cuartos alquilados
donde alguien ha muerto alguna vez.
No pasarán,
los días,
tan despacio.
Pero vendrán las lluvias,
la nostalgia creciendo
como crece el amor en épocas de guerra.
Alguien recordará, seguramente,
el largo invierno del ochenta y seis.
BENJAMÍN PRADO (Madrid, 1961)
De "El corazón azul del alumbrado" (1991)
PROPUESTO POR: Elena Alarcón Sánchez, antigua alumna del IES Blas Infante
No es entregar el mundo al poder de la usura. No es prohibirle
el médico que cure al inmigrante. No es sacarle a Alemania el
cubo de basura. No es mandar policías contra los
estudiantes.
No es que sean los ricos los que escriben las
leyes. No es que paguen los pobres lo que debe el banquero. No
es hacerse los ciegos cuando pasan los reyes. No es convertir la
empresa en la cárcel del obrero.
No es echar de su casa al
que vive entre ruinas. No es cobrarle al enfermo por usar la
ambulancia. No es recortar maestros, ni negar medicinas, ni
utilizar las crisis para marcar distancias.
No es caminar
encima de los desempleados. No es encontrar petróleo dentro de
la desgracia. No es dar de beber sangre al lobo de los
mercados. Eso no es hoy, ni ha sido nunca la democracia.
El més gran mestre de la pintura del meu país: les tres coses, mestre, pintor i català, en grau màxim. Un home sencer El peix més gran i més vermell de la tenassa
**********
El mayor maestro de la pintura de mi país: las tres cosas, maestro, pintor y catalán, en grado máximo. Un hombre de una pieza El pez más grande y más rojo del arrecife litoral
Vengan a ver la farsa,
el decorado roto, la peluca mal puesta,
palabras de cartón y pantomima.
Son malos siglos para la justicia.
No existe majestad en la casa del rey.
Nadie busque su voto
en la tribuna de los parlamentos.
Son malos años para la justicia.
Como el mar no es azul,
los barcos equivocan la cuenta de sus olas.
Como el dinero es negro,
la moneda menguante de la luna
ha pagado el recibo de los trajes nocturnos.
Son malos meses para la justicia.
Se citaron el crimen y el silencio,
no descansan en paz los perseguidos,
el ladrón y el avaro se reúnen
y la ley no responde a la pregunta
de la bolsa o la vida.
Son malos días para la justicia.
Más de cinco millones de recuerdos
naufragan con sus nombres en la cola del paro.
Los vivos han perdido la memoria
y los muertos no tienen donde caerse muertos.
Son malas horas para la justicia.
La política sueña
una constitución en la que refugiarse.
Los periódicos piden
una buena noticia que llevarse a la boca.
El poeta no encuentra
las palabras que quiere para decir verdad,
reparación, justicia,
porque son malos tiempos,
porque los tribunales
se han sentado a cenar en la mesa del rico.
Vengan aquí y observen,
es el tinglado de la nueva farsa,
la toga sucia y el culpable limpio.
Han vuelto a emborracharse los marinos: otra vez hablan de un país incierto que dicen conocer. En esa tierra no existe la codicia y sólo leyes benignas la gobiernan. Eso dicen. Pero no se pondrán jamás de acuerdo sobre el lugar exacto en que se encuentra. Los más osados quieren que mi reino se asemeje al país de sus visiones, y se ha creado una hermandad secreta cuyos fines no ignoran mis espías. Pero con esas gentes es preciso tener cordura: que hablen. Si existiera su soñado país, sería un fraude: ningún hombre en sus fábulas he visto, sólo un plan sin relieve y una vida sin amigos, caballos ni horizontes. Sólo he visto un poder que odia la sangre, y predestinación, y ley que dice derecho y no deber, y ley que castra. Que los marinos beban cuanto quieran: si existe ese país que ofende al hombre, asolaré en justicia sus dominios.JULIO MARTÍNEZ MESANZA (1955)
Colocabas las cañas junto al río:
silencios de bambú
sobre la hierba. Planeaban libélulas
y el cielo
en el agua reflejaba mi inocencia.
Me entregabas cien peces luminosos
que yo escondía
a la orilla de una adelfa.
Si ahora volviese aquel tiempo
intentaría
sujetarte en mis ojos para siempre.
Sé que aún vuelan
silenciosos petirrojos
sobre la mancha antigua de aquel bosque.
Sé que en la orilla
oscura de las mimbres
aún reverbera el eco de tu risa.
Pero ya es tarde: del cementerio sube
un rumor de agua umbría marchitándose.
Hiela en el río,
y las carpas no comprenden
que el mago de los peces se haya muerto.
21 de marzo: DÍA DE LA POESÍA La poesía es algo que anda por las calles. Que se mueve, que pasa a nuestro lado. Todas las cosas tienen su misterio, y la poesía es el misterio que tienen todas las cosas. (F. García Lorca)
El soneto perfecto estoy buscando Como si fuera lágrimas del cielo, Como ímpetu pueril de mi desvelo, Paso abstraído el tiempo cavilando.
Vivo sereno, pero estoy temblando, Tiembla mi cuerpo altivo sin consuelo Tiembla mi alma longeva sin vuelo, La vida en su vivir se va acabando.
¿Por qué vendrá esta sombra seductora A negarme la luz que tanto ardía, A dejarme la noche sin aurora?
Oíd al corazón su melodía Que libre canta, sueña y enamora. ¡Oídle cómo late su poesía!
Los hombres que detienen el corazón del lince,
los que apagan las selvas con el fuego,
los que arrojan al mar el cáncer del petróleo,
los que venden la piel del leopardo,
los que compran la estatua de marfil,
malditos sean.
Los que ocultan el sol en torres de cemento,
los que transforman bosques en ceniza,
los que llevan el agua de la muerte a las nubes
y el óxido a los ríos
malditos sean.
Los que derriban árboles en nombre del dinero,
los que cazan ballenas en nombre del mercado,
los que hieren la atmósfera en nombre del futuro,
malditos sean.
Que sus vasos se llenen de cicuta,
que sus anillos de oro se conviertan en víboras,
que las monedas ardan en sus manos.
Maldito sea su mundo de luz envenenada,
su silencio sin lluvia,
su oxígeno sombrío.
Maldito sea su mundo sin peces ni madera,
su horizonte de escombros,
su amanecer sin pájaros.
Hay que acabar con ellos,
enemigos del verde,
cómplices de la ciénaga,
sicarios de la bruma.
Hay que acabar con ellos,
exterminar su plaga.
Hay que acabar con ellos
en nombre de la vida.