lunes, 28 de junio de 2010

José Saramago

Há na memória um rio onde navegam
Os barcos da infância, em arcadas
De ramos inquietos que despregam
Sobre as águas as folhas recurvadas.

Há um bater de remos compassado
No silêncio da lisa madrugada,
Ondas brancas se afastam para o lado
Com o rumor da seda amarrotada.

Há um nascer do sol no sítio exacto,
À hora que mais conta duma vida,
Um acordar dos olhos e do tacto,
Um ansiar de sede inextinguida.

Há um retrato de água e de quebranto
Que do fundo rompeu desta memória,
E tudo quanto é rio abre no canto
Que conta do retrato a velha história



Hay en la memoria un río donde navegan
los barcos de la infancia, por arcadas
de ramas inquietas que despegan
sobre las aguas las hojas curvadas.

Hay un golpear de remos acompasado
en el silencio de la tersa madrugada,
olas blancas se hacen a un lado
con el rumor de la seda arrugada.

Hay un nacer del sol en el sitio exacto,
en el momento que más cuenta de una vida,
un despertar de los ojos y del tacto,
un ansiar de sed no abolida.

Hay un retrato de agua y de quebranto
que irrumpe del fondo de esta memoria,
y todo lo que es río abre en el canto
que cuenta del retrato una vieja historia.


JOSÉ SARAMAGO (1922-2010)
ELEGIDO POR ANA CABELLO Y GLORIA GARCÍA

lunes, 14 de junio de 2010

José Manuel Caballero Bonald


De repente, la música

De repente, la música.
Fulgor
immemorial, emerge de lo absorto
y se estaciona
en estas anhelantes adyacencias
del silencio.
En derredor la luz
ocupa los audibles tonos fértiles
de un inmanente gozo sin segundo
y el veredicto de la plenitud
se filtra entre la furia voluptuosa del saxo.
El mundo cabe en esa súbita
Constancia musical de haber vivido.


JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD (1926)

ELEGIDO POR Mª JESÚS DE LA TORRE

domingo, 6 de junio de 2010

Ida Vitale


Cultura del palimpsesto

Todo aquí es palimpsesto,
pasión del palimpsesto:

a la deriva,
borrar lo poco hecho,
empezar de la nada,
afirmar la deriva,
mirarse entre la nada acrecentada,
velar lo venenoso,
matar lo saludable,
escribir delirantes historias para náufragos.

Cuidado:
no se pierde sin castigo el pasado,
no se pisa en el aire.


IDA VITALE (1923)

ELEGIDO POR TERESA RODRÍGUEZ GALADÍ

domingo, 30 de mayo de 2010

Miguel Cobo Rosa





Este cielo de nubes peregrinas
no sabe si es verano o primavera
mas raudo yo camino por la acera
pensando en tus regiones clandestinas.





No sé por qué en tu obsesión te obstinas
buscando en las esquinas de mi esfera
araña que en su tela traicionera
enredara tus moscas celestinas.

Entre tú y yo no caben moratorias
ni oráculos que anuncien el futuro.
Acércate y déjate de historias.





Quiero tu boca en el silencio oscuro
donde el amor celebra sus victorias,
la sábana, la noche y su conjuro.



MIGUEL COBO ROSA


ELEGIDO POR ANA CABELLO Y GLORIA GARCÍA

viernes, 21 de mayo de 2010

José Ángel Buesa


Poema de la Despedida

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.

JOSÉ ÁNGEL BUESA (Cuba, 1910-1982)

ELEGIDO POR ANTONIO SUÁREZ MARÍN (4º ESO A)


domingo, 16 de mayo de 2010

José Hierro


Respuesta

Quisiera que tú me entendieras a mí sin palabras.
Sin palabras hablarte, lo mismo que se habla mi gente.
Que tú me entendieras a mí sin palabras
como entiendo yo al mar o a la brisa enredada en un álamo verde.

Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte,
Hace mucho tiempo aprendí hondas razones que tú no comprendes.
Revelarlas quisiera, poniendo en mis ojos el sol invisible,
la pasión con que dora la tierra sus frutos calientes.

Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte.
Siento arder una loca alegría en la luz que me envuelve.
Yo quisiera que tú la sintieras también inundándote el alma,
yo quisiera que a ti, en lo más hondo, también te quemase y te hiriese.
Criatura también de alegría quisiera que fueras,
criatura que llega por fin a vencer la tristeza y la muerte.

Si ahora yo te dijera que había que andar por ciudades perdidas
y llorar en sus calles oscuras sintiéndose débil,
y cantar bajo un árbol de estío tus sueños oscuros,
y sentirse hecho de aire y de nube y de hierba muy verde…

Si ahora yo te dijera
que es tu vida esa roca en que rompe la ola,
la flor misma que vibra y se llena de azul bajo el claro nordeste,
aquel hombre que va por el campo nocturno llevando una antorcha,
aquel niño que azota la mar con su mano inocente…

Si yo te dijera estas cosas, amigo,
¿qué fuego pondría en mi boca, qué hierro candente,
Qué olores, colores, sabores, contactos, sonidos?
Y ¿cómo saber si me entiendes?
¿Cómo entrar en tu alma rompiendo sus hielos?
¿Cómo hacerte sentir para siempre vencida la muerte?
¿Cómo ahondar en tu invierno, llevar a tu noche la luna,
poner en tu oscura tristeza la lumbre celeste?

Sin palabras, amigo; tendría que ser sin palabras
como tú me entendieses.

(JOSÉ HIERRO, 1922-2002)


ELEGIDO POR FRANCISCO JAVIER MIRANDA VALLEJO

domingo, 9 de mayo de 2010

Santos Suárez


 
Olas del mar, salineras
 
Olas del mar, salineras,
hechas al ir y venir,
siempre prestas a partir
a otro mar y otras riberas,

sed para mí mensajeras
y llevadle mi sentir.
Subid el Guadalquivir
hasta Córdoba, ligeras,

decidle, de mil maneras,
lo que yo no sé decir.
¡Cómo quisiera fundir
distancias, noches y esperas…!

De espuma y sal volanderas:
que le llegue este latir
antes que vaya a dormir.
¡Corred, llegar las primeras!

SANTOS SUÁREZ (1945)

ELEGIDO POR ANA NAVARRO