domingo, 9 de enero de 2011

José Daniel García



(fe)

Junto a una losa firme
espera la segunda venida de su amo.

Solamente
cuando la lluvia arrecia
cruza la reja débil de un panteón vacío
donde una rancia estirpe de banqueros
atesoraba un saldo de cenizas.















En días calurosos
busca una sombra fresca entre dos lápidas.

Tumbado a pie de nicho
hasta secarse
como un cerco de musgo.

El suyo no es un caso extraordinario,
todos los perros creen
en la resurrección.

Envidio su paciencia
y su fidelidad
a una causa perdida.

José Daniel García Fernández

ELEGIDO POR INMACULADA GAÑÁN

lunes, 20 de diciembre de 2010

Pablo Neruda

FELIZ NAVIDAD
A todos, a vosotros,
los silenciosos seres de la noche
que tomaron mi mano en las tinieblas, a vosotros,
lámparas
de la luz inmortal, líneas de estrella,
pan de las vidas, hermanos secretos,
a todos, a vosotros,
digo: no hay gracias,
nada podrá llenar las copas
de la pureza,
nada puede

contener todo el sol en las banderas
de la primavera invencible,
como vuestras calladas dignidades.
Solamente
pienso
que he sido tal vez digno de tanta
sencillez, de flor tan pura,
que tal vez soy vosotros, eso mismo,
esa miga de tierra, harina y canto,
ese amasijo natural que sabe
de donde sale y donde pertenece.
No soy una campana de tan lejos,
ni un cristal enterrado tan profundo
que tu no puedas descifrar, soy solo
pueblo, puerta escondida, pan oscuro,
y cuando me recibes, te recibes
a ti mismo, a ese huesped
tantas veces golpeado
y tantas veces
renacido.
A todo, a todos,
a cuantos no conozco, a cuantos nunca
oyeron este nombre, a los que viven
a lo largo de nuestros largos ríos,
al pie de los volcanes, a la sombra
sulfúrica del cobre, a pescadores y labriegos,
a indios azules en la orilla
de lagos centelleantes como vidrios,
al zapatero que a esta hora interroga
clavando el cuero con antiguas manos,
a ti, al que sin saberlo me ha esperado,
yo pertenezco y reconozco y canto.
Pablo Neruda (1.904 – 1.973)
ELEGIDO POR LAS BIBLIOTECARIAS

domingo, 12 de diciembre de 2010

Mario Benedetti



DESGANAS

Si cuarenta mil niños sucumben diaramente
en el purgatorio del hambre y de la sed
si la tortura de los pobres cuerpos
envilece una a una a las almas
y si el poder se ufana de sus cuarentenas
o si los pobres de solemnidad
son cada vez menos solemnes y más pobres
ya es bastante grave
que un solo hombre
o una sola mujer
contemplen distraídos el horizonte neutro

pero en cambio es atroz
sencillamente atroz
si es la humanidad la que se encoge de hombros.

MARIO BENEDETTI

ELEGIDO POR ANA CABELLO

viernes, 26 de noviembre de 2010

Pedro Salinas


¡Si me llamaras, sí;
si me llamaras!

Lo dejaría todo,
todo lo tiraría;
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días y sus noches,
los telegramas viejos
y un amor.
Tú, que no eres mi amor,
¡si me llamaras!

Y aún espero tu voz:
telescopios abajo,
desde la estrella,
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
puede venir. No sé por dónde.
Desde el prodigio, siempre.
Porque si tú me llamas
–si me llamaras, sí; si me llamaras!–
será desde un milagro,
incógnito, sin verlo.

Nunca desde los labios que te beso,
nunca
desde la voz que dice: "No te vayas".

La voz a ti debida (1933)
Pedro Salinas



ELEGIDO POR TERESA RODRÍGUEZ GALADÍ

viernes, 19 de noviembre de 2010

Aliwia



A qui donc appartient ces bleus, ces ecchymoses,
Ces poignets tordus et ces membres meurtris,
Ce visage ensanglanté, ce regard morose?
A une belle jeune femme battue par son mari.

Elle a presque vingt ans et ne travaille pas,
Ca fait bientôt deux mois qu’elle n’a plus vu la rue
Car son violent mari ne l’accepte pas,
Lui qu’elle admirait tant et qu’elle n’aime plus.

Elle avait tout quitté, sa famille, ses amis.
Oubliées les études ! Elle n’avait plus rien.
A son premier amour, elle a offert sa vie;
A présent, elle suffoque, elle regrette bien.

Elle aimerait partir mais elle a bien trop peur
De souffrir le martyr s’il la retrouvait.
Et puis de quoi vivre ? Tant pis si elle se meure.
Elle finira sa vie à l’ombre de son geôlier.


Aliwia (usuaria de un blog francés de poesía)






















¿A quién pertenecen estos moretones, estas equimosis Esos puños retorcidos y esos miembros maltratados
Ese rostro ensangrentado, esa mirada sombría?
A una bella mujer golpeada por su marido.

Ella tiene casi veinte años y no trabaja,
Hace casi dos meses que no ha visto la calle
Porque su violento marido no lo admite,
Él, al que ella admiraba tanto y ya no ama.

Ella había dejado todo, su familia, sus amigos.
¡Olvidados los estudios! Ya no tenía nada.
Al primer amor ofreció su vida
Ahora se ahoga, lo lamenta mucho.
Le gustaría marcharse, pero tiene demasiado miedo
De sufrir el martirio si él la encontrara.
Y además ¿de qué vivir? ¿Qué más da si se muere?
Acabará su vida a la sombra de su carcelero.

TRADUCIDO Y ELEGIDO POR LA ALUMNA VICTORIA JURADO 4ºD

sábado, 13 de noviembre de 2010

Luis Cernuda


Un español habla de su tierra


Las playas, parameras
al rubio sol durmiendo,
los oteros, las vegas
en paz, a solas, lejos;

los castillos, ermitas,
cortijos y conventos,
la vida con la historia,
tan dulces al recuerdo.

Ellos, los vencedores
caínes sempiternos,
de todo me arrancaron.
Me dejan el destierro.

Una mano divina
tu tierra alzó en mi cuerpo
y allí la voz dispuso
que hablase tu silencio.

Contigo solo estaba,
en ti sola creyendo;
pensar tu nombre ahora
envenena mis sueños.

Amargos son los días
de la vida, viviendo,
sólo una larga espera
a fuerza de recuerdos.

Un día, tú ya libre
de la mentira de ellos,
me buscarás. Entonces
¿qué ha de decir un muerto?

Luis Cernuda

ELEGIDO POR AGUSTINA MARTÍN


Luis Cernuda


Como tantos otros tantos grandes poetas, éste fue musicado y cantado por el gran Paco Ibáñez:

lunes, 8 de noviembre de 2010

José Manuel Caballero Bonald


DESCREIMIENTO

Esa hendidura esquiva, ese boquete
matinal por donde van vaciándose
las presumibles culpas, los dispendios
de la nocturnidad,
no es ya sino una grieta,
más grieta cada vez, un lastre impuro
de convaleciente, la huella
de algún brusco estupor de la memoria.

Qué lejos ya la noche y cuántas
persecutorias marcas de sospechas
siguen surgiendo más allá de toda razonable presunción.

Descreimiento, último verosímil
linaje de la historia,
líbrame
de desoír al infractor
con quien pacto de grado cada noche.

José Manuel Caballero Bonald
Manual de infractores.