sábado, 14 de noviembre de 2009

16- 20 de NOVIEMBRE de 2009.

CONVERSACIÓN CON UN INSPECTOR DE IMPUESTOS SOBRE POESÍA

¡Ciudadano inspector de impuestos! Perdone que le moleste. Gracias… no se preocupe… me quedaré de pie.
Mi asunto es de carácter delicado:
sobre el lugar del poeta en una sociedad de trabajadores.
Junto con los propietarios de tiendas y propiedades agrícolas, estoy sujeto también a impuestos y penalizaciones.
Me reclama usted quinientos por el semestre
y veinticinco por no presentar mi declaración.
Mi trabajo es como cualquier otro trabajo.
Fíjese: mire qué pérdidas he tenido,
qué gastos tengo en mi producción
y cuánto se gasta en materiales. Usted sabe, por supuesto, lo del fenómeno llamado “rima”. Supongamos que un verso acaba con la palabra “giro”;
entonces, dos versos después, repitiendo las sílabas,
ponemos algo así como “tiroriro”.
En el lenguaje, la rima es como un pagaré
Que vence dos versos después –esa es la regla-.
Y uno busca la calderilla de sufijos e inflexiones
en la saqueada caja de las declinaciones y conjugaciones.
Empieza uno incrustando una palabra en un verso,
pero no encaja –se la fuerza y se rompe-.
Ciudadano inspector de impuestos, le doy mi palabra:las palabras le cuestan al poeta mucho dinero.
En nuestro lenguaje la rima es un barril:un barril de dinamita. La rima es una espoleta.
El verso se deshace hacia el final y estalla:
y la ciudad salta al cielo volada en una estrofa.
¿Dónde va a encontrar, y con qué tarifa de valoración,
rimas que apunten y maten de un solo disparo? Quizá queden cinco o seis rimas sin usar solamente en algún sitio como Venezuela.
Y así tengo que visitar países cálidos y fríos.
Allá me precipito, enredado en pagos sobre anticipos y préstamos.
¡Ciudadano! Admítame mis gastos de viaje.
La poesía toda ella es un viaje a lo desconocido.
La poesía es como sacar radium de la tierra:
por cada gramo se trabaja un año.
Por una sola palabra se gastan
miles de toneladas de ganga verbal.


VLADIMIR V. MAIAKOVSKI (1893-1930)

ELEGIDO POR PACO TORRES

domingo, 8 de noviembre de 2009

9 - 13 DE NOVIEMBRE DE 2009

LE PAS
Tes pas, enfants de mon silence,
saintement, lentement placés,
vers le lit de ma vigilance
procèdent muets et glacés.
Personne pure, ombre divine,
qu'ils sont doux, tes pas retenus!
Dieux!... tous les dons que je devine
Viennent à moi sur ces pieds nus!
Si, de tes lèvres avancées,
tu prépares pour l'apaiser,
à l'habitant de mes pensées
la nourriture d'un baiser,
Ne hâte pas cet acte tendre,
douceur d'être et de n'être pas,
car j'ai vécu de vous attendre,
et mon coeur n'était que vos pas.

PAUL VALÉRY (1871-1945)

ELEGIDO POR JOSÉ ANTONIO NAZ

LOS PASOS
Tus pasos,
por el silencio creados,
avanzan santa, lentamente,
hacia el lecho de mi impaciente vigilar,
fríos, callados.
Queridos,
adorados pasos mudos,
que sin oír mis ansias adivinan,
¡Qué regalos celestes se encaminanhacia mi lecho
en unos pies desnudos.
Si, para mi sueño obseso,
tu bocas haces avanzar
yo preparo el paladar
al alimento de un beso.
No lo apresures,
ten calma,
dulzura de ser no siendo,
que de esperar voy viviendo
y son tus pasos
mi alma.

Versión de Charles Dampierre

martes, 3 de noviembre de 2009

3-6 NOVIEMBRE 2009

DÍA DE LOS DIFUNTOS

¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor?
Esta aura que vaga, llena
de los sencillos olores
de las campesinas flores
que brota esa orilla amena;
esa agua limpia y serena
que atraviesa sin temor
la barca del pescador
que espera cantando el día,
¿no es cierto, paloma mía,
que están respirando amor?
Esa armonía que el viento
recoge entre esos millares
de floridos olivares,
que agita con manso aliento;
ese dulcísimo acento
con que trina el ruiseñor
de sus copas morador,
llamando al cercano día,
¿no es verdad, gacela mía,
que están respirando amor?
Y estas palabras que están
filtrando insensiblemente
tu corazón, ya pendiente
de los labios de don Juan,
y cuyas ideas van
inflamando en su interior
un fuego germinador
no encendido todavía,
¿no es verdad, estrella mía,
que están respirando amor?
Y esas dos líquidas perlas
que se desprenden tranquilas
de tus radiantes pupilas
convidándome a beberlas,
evaporarse, a no verlas,
de sí mismas al calor,
y ese encendido color
que en tu semblante no había,
¿no es verdad, hermosa mía,
que están respirando amor?
¡Oh! Sí, bellísima Inés,
espejo y luz de mis ojos;
escucharme sin enojos
como lo haces, amor es:
mira aquí a tus plantas, pues,
todo el altivo rigor
de este corazón traidor
que rendirse no creía,
adorando, vida mía,
la esclavitud de tu amor.

JOSÉ ZORRILLA (1817-1893)
Don Juan Tenorio

ELEGIDO POR GLORIA GARCÍA

lunes, 26 de octubre de 2009

26-30 DE OCTUBRE DE 2009

Testimonio

El día acabó en su ración de sal,
anheladamente odiada, insobornable.
Saltó la frontera del mar, buscando
una huida, irónica,
pretérita, de playas con clara silueta
donde es color la estética
de un rostro sin umbral.

Ese día desabordado,
ya sin los andenes de apenas cimientos que dieran hogar al alba,
enmudecía, bogaba
por una brisa de pasos de espuma
que nombrara su estela de silencios.


ALFREDO YBARRA LARA
La otra partida, Jaén, 1989
ELEGIDO POR MANUEL TORIBIO

domingo, 18 de octubre de 2009

Vicente Aleixandre



Hermoso es, hermosamente humilde y confiante, vivificador y profundo, sentirse bajo el sol, entre los demás, impelido,
llevado, conducido, mezclado, rumorosamente arrastrado.
No es bueno quedarse en la orilla
como el malecón o como el molusco que quiere calcáreamente imitar a la roca.
Sino que es puro y sereno arrasarse en la dicha
de fluir y perderse,
encontrándose en el movimiento con que el gran corazón de los hombres palpita extendido.
Como ese que vive ahí, ignoro en qué piso,
y le he visto bajar por unas escaleras
y adentarse valientemente entre la multitud y perderse.
La gran masa pasaba. Pero era reconocible el diminuto corazón afluido.
Allí, ¿quién lo reconocería? Allí con esperanza, con resolución o con fe, con temeroso
denuedo,
con silenciosa humildad, allí él también transcurría.
Era una gran plaza abierta, y había olor de existencia.
Un olor a gran sol descubierto, a viento rizándolo,
un gran viento que sobre las cabezas pasaba su mano,
su gran mano que rozaba las frentes unidas y las reconfortaba.
Y era el serpear que se movía
como un único ser, no sé si desvalido, no sé si poderoso,
pero existente y perceptible, pero cubridor de la tierra.
Allí cada uno puede mirarse y puede alegrarse y puede reconocerse.
Cuando, en la tarde caldeada, solo en tu gabinete,
con los ojos extraños y la interrogación en la boca,
quieras algo preguntar a tu imagen,
no te busques en el espejo,
en un extinto diálogo en que no te oyes.
Baja, baja despacio y búscate entre los otros.
Allí están todos, y tú entre ellos.
Oh, desnúdate, y fúndete, y reconócete.
Entra despacio, como el bañista que, temeroso, con mucho amor y recelo al agua,
introduce primero sus pies en la espuma,
y siente el agua subirle, y ya se atreve, y casi ya se decide.
Y ahora con el agua en la cintura todavía no se confía.
Pero él extiende sus brazos, abre al fin sus dos brazos y se entrega completo.
Y allí fuerte se reconoce, y crece y se lanza,
y avanza y levanta espumas, y salta y confía,
y hiende y late en las aguas vivas, y canta, y es joven.
Así, entra con los pies desnudos. Entra en el hervor, en la plaza.
Entra en el torrente que te reclama y allí sé tú mismo.
¡Oh pequeño corazón dimunuto, corazón que quiere latir
para ser él también el unánime corazón que le alcanza!
VICENTE ALEIXANDRE (1898-1984)


ELEGIDO POR JULIO ANGUITA

lunes, 12 de octubre de 2009

Attia Asso Roseline

LE PROFESSEUR

Quand je bavarde en classe
Il s'acharne sur moi
Quand je ne retiens pas ses explications
Il se lamente
Quand j'ai de mauvaises notes
Il est mécontent
Mon professeur
Est mon père d'école
C'est ma mère d'école
Il est soucieux de ma future réussite
Je lui dois reconnaissance
Cette personne au bon coeur
Qui est indifférente aux attaques
de nous les élèves.

ATTIA ASSO ROSELINE

Cuando hablo en clase
él me riñe
Cuando no comprendo sus explicaciones
él se lamenta
Cuando tengo malas notas
él está disgustado
Él es mi padre en el cole
Es mi madre en el cole
Se preocupa de mi éxito futuro
Le debo un reconocimiento
Esta persona de buen corazón
que permanece inmutable ante los ataques
de nosotros, los alumnos.

ELEGIDO POR RAÚL, FRANCISCO Y EDUARDO 2º ESO C

lunes, 5 de octubre de 2009

José Antonio Muñoz Rojas


Tu oficio, poeta...

Para que algo quede de este latir,
para que, si alguien quiere mirarse, pueda;
para calmar quizá alguna sed, y que alguien diga
«a mí me pasó algo semejante».
Los poetas estamos para eso:
para ofrecerles tránsito a los demás,
para que se encaramen sobre nuestros latidos, y que divisen
un poco más allá, en medio
de tanta oscuridad como nos circunda.
A veces nada tiene sentido, ni siquiera
que me des la mano o ese
limón redondo tan bello en la vereda.
A veces lo que tiene sentido no tiene sangre,
ese poco de sangre por la cual se muere.
Todo es ganas de morir de otra manera,
ganas de imitar a los ríos y que la tierra vea
que hay otras aguas y otras penas, y los cielos
contemplen misericordiosamente
nuestras peregrinaciones.
Tu oficio, poeta, es contemplar,
que todo se te escriba dentro; luego,
quizá leer allí mismo, quizá decir a los otros
lo que allí mismo, escrito, tú lees.

JOSÉ ANTONIO MUÑOZ ROJAS (1909-2009)

ELEGIDO POR ANA CABELLO Y GLORIA GARCÍA